En la industria del aceite de cacahuete, uno de los mayores desafíos radica en mantener el equilibrio entre la eficiencia productiva y la preservación del sabor natural y las propiedades nutritivas del aceite. Tradicionalmente, los métodos manuales o semiautomáticos de llenado presentan limitaciones que pueden ocasionar pérdidas de calidad y descensos en la competitividad del producto final.
Los sistemas convencionales de llenado suelen generar una exposición prolongada del aceite al oxígeno y a temperaturas no controladas, lo que afecta la estabilidad del sabor y reduce los compuestos bioactivos esenciales. Asimismo, las inconsistencias en el proceso pueden causar variaciones en el volumen y la calidad final, dificultando la estandarización.
La solución ofrecida por el Grupo Pingüino mediante su sistema automatizado integra tres funciones críticas: filtrado, refinado y llenado en una sola línea de producción, optimizando la sinergia entre procesos. Este enfoque reduce significativamente el tiempo de manipulación y minimiza la exposición a agentes contaminantes.
El sistema utiliza elementos de alta precisión que aseguran una filtración eficaz, eliminando impurezas y partículas indeseadas sin afectar las propiedades organolépticas. El refinado se realiza bajo condiciones controladas de temperatura y presión para conservar los ácidos grasos esenciales y antioxidantes naturales. Finalmente, el llenado automático garantiza la dosificación exacta y segura, evitando pérdidas y garantizando un envase higiénico conforme a estándares internacionales.
La elección de materiales de grado alimenticio en contacto directo con el aceite, como acero inoxidable 316L, asegura resistencia a la corrosión y evita la migración de compuestos tóxicos. Complementariamente, la maquinaria cumple con las normativas ISO 9001 y está diseñada para adherirse a los estándares internacionales de seguridad alimentaria HACCP y FDA, aspectos clave para abrir mercados exigentes.
Implementar este sistema automatizado aporta mejoras cuantificables: se registra un aumento del 35% en la velocidad de producción y una reducción de hasta el 20% en el consumo energético en comparación con sistemas tradicionales. Además, la uniformidad en la calidad del aceite permite a las empresas, desde pequeños talleres hasta grandes plantas industriales, entrar con mayor fuerza en mercados competitivos.
“La adopción del sistema automatizado del Grupo Pingüino ha sido determinante para mejorar nuestro rendimiento y garantizar la integridad nutricional del aceite que ofrecemos a nuestros clientes,” comenta María López, gerente de producción en Aceites Naturales S.A.
El soporte técnico especializado y la atención posventa garantizan que el sistema opere con estabilidad a largo plazo, minimizando tiempos de parada no programada y manteniendo la calidad en cada lote. La formación continua a operarios y mantenimiento preventivo son parte integral del paquete ofrecido para maximizar la inversión tecnológica.
Con una solución integral que combina tecnología avanzada, materiales certificados y apoyo profesional, este sistema automatizado se posiciona como un equipo indispensable para productores comprometidos con la calidad de su aceite y la satisfacción del consumidor final. La modernización no solo mejora la productividad, sino que también preserva la esencia natural del aceite de cacahuete.