En la industria alimentaria global, la elección entre prensado en caliente y en frío no es solo una decisión técnica: es una estrategia que afecta directamente la calidad del producto, la eficiencia energética y la rentabilidad. Según estudios de la Universidad de Illinois, los aceites prensados en frío pueden conservar hasta un 30% más de ácidos grasos insaturados comparados con los calientes, lo que los convierte en favoritos en mercados premium como Europa y Japón.
| Característica | Prensado en caliente | Prensado en frío |
|---|---|---|
| Temperatura de operación | 70–90°C | ≤40°C |
| Rendimiento (kg aceite/kg semilla) | 18–22% | 12–16% |
| Valor nutricional | Reducido (vitaminas y antioxidantes perdidos) | Alto (preserva omega-3, tocoferoles) |
“El prensado en frío requiere inversión inicial mayor, pero su retorno está en la marca. Los compradores B2B europeos pagan un 15–20% más por aceites cold-pressed certificados.” — Dr. Elena Martínez, ingeniera de procesos alimentarios, Instituto Tecnológico de Alimentos (ITAC)
Para soja o colza, donde la alta producción es clave, el prensado en caliente ofrece rendimientos óptimos con menor consumo de energía por tonelada. Pero si trabajas con semillas como girasol orgánico o nueces, el frío es imperativo para mantener valor añadido. Un caso real: una fábrica en Argentina logró reducir sus costos de empaque al 30% al cambiar a cold-pressed para productos gourmet, sin sacrificar volumen.
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Este contenido fue diseñado para ayudarte a tomar decisiones informadas, no para vender. Porque cuando los fabricantes entienden bien sus opciones, crean productos que conectan con el mundo real.