En el sector alimentario, especialmente en la producción de aceites vegetales, la calidad no es solo una cuestión de sabor, sino también de confianza del consumidor y cumplimiento normativo. Las empresas familiares o de tamaño mediano que aún utilizan métodos tradicionales de llenado enfrentan desafíos significativos: pérdida de aroma, oxidación prematura y variabilidad en la calidad entre lotes.
Según estudios de la Universidad de Córdoba (España), hasta un 35% del valor aromático del aceite de maní se pierde durante el proceso manual de llenado debido a la exposición al oxígeno y temperatura ambiente. Además, los niveles de peróxidos —indicadores clave de frescura— aumentan un 20-40% en comparación con procesos controlados.
“Después de instalar el sistema automático, nuestra tasa de devoluciones por calidad bajó a menos del 2%. Ahora vendemos directamente a supermercados premium.”
- María López, Gerente de Producción, Aceitera Los Olivos, México
El sistema completo de llenado automático de aceite de maní desarrollado por Qín Pájaro combina tres procesos críticos:
Este flujo integrado permite una eficiencia operativa del 70% mayor frente a métodos manuales, según datos internos del fabricante. En una planta de 500 litros/hora, esto equivale a 120 horas de trabajo humano ahorradas por semana.
Los componentes del sistema están fabricados con acero inoxidable AISI 304 y cumplen con certificaciones ISO 9001, HACCP y FDA. Estas no son solo etiquetas: son garantías técnicas que permiten acceder a mercados exigentes como Europa, EE.UU. y América Latina.
Desde talleres artesanales de 50 L/h hasta fábricas de 2,000 L/h, el sistema ofrece configuraciones escalables. Empresas como Aceites El Camino (Colombia) redujeron su consumo energético en un 25% tras la implementación, mientras que otras como Oleo S.A. (Perú) duplicaron su margen bruto gracias a la entrada en segmentos premium.
¿Listo para transformar tu producción?
Descarga nuestra guía técnica gratuita: "Automatización exitosa para aceites de alta calidad"