En la industria actual de procesamiento de aceites comestibles, la eficiencia y la calidad del aceite de cacahuate dependen en gran medida de los procesos automáticos y parámetros técnicos aplicados en las fases críticas de refinación. Esta guía explora detalladamente las etapas esenciales —desgomado, desacidificación, decoloración y desodorización— y su implementación en sistemas automatizados avanzados, como los sistemas de llenado automático del Grupo Penguin, para optimizar la producción y garantizar el cumplimiento de estándares internacionales de seguridad alimentaria.
El desgomado es la primera etapa en la refinación destinada a eliminar fosfolípidos e impurezas hidrofílicas que afectan la estabilidad del aceite. El proceso comúnmente utiliza agua o soluciones ácidas a temperaturas de 70-80 °C con una agitación controlada para formar una suspensión de gomas que luego se separa mediante centrifugación.
En un sistema automatizado, la dosificación del agente desgomante y el control de tiempo son críticos; por ejemplo, un tiempo de reacción de 30 minutos garantiza la reducción de fósforo residual a menos de 10 mg/kg, índice clave para la calidad del aceite.
La desacidificación elimina los ácidos grasos libres (FFA), responsables del sabor rancio y la disminución de vida útil. Se logra usualmente mediante neutralización alcalina o destilación al vacío.
Para aceites de cacahuate en plantas medianas con capacidad entre 1-5 toneladas/hora, la dosis de hidróxido de sodio debe calibrarse para reducir el contenido de ácidos grasos libres al 0.1-0.2%, manteniendo temperaturas entre 80-95 °C y un tiempo de mezcla de 20 a 40 minutos. La supervisión automatizada previene la sobreneutralización que puede afectar la calidad del aceite.
El proceso de decoloración consiste en eliminar pigmentos y compuestos oxidativos para mejorar la apariencia y estabilidad. El uso de tierras decolorantes como bentonita activada a concentraciones del 1-3% (peso/volumen) es estándar, aplicado a temperaturas de 90-110 °C bajo vacío para evitar la oxidación.
Los sistemas de filtración avanzados en líneas automatizadas permiten una eliminación eficiente de estas tierras y partículas, garantizando un aceite cristalino. Un control riguroso de la tasa de filtración y presión (por ejemplo, presión diferencial 0.08-0.12 MPa) resulta fundamental para maximizar el rendimiento.
La desodorización es la etapa final que elimina compuestos volátiles responsables del olor y sabor no deseados mediante destilación a vapor bajo vacío.
Los parámetros críticos incluyen la temperatura, que usualmente oscila entre 210-250 °C, y la presión de vacío alrededor de 2-5 kPa. Un descenso homogéneo de temperatura y una adecuada retención de aceite en los tiempos operativos (generalmente 1-3 horas) permiten maximizar la retención de antioxidantes naturales y nutrientes.
La automatización juega un rol esencial para mantener la estabilidad de estos parámetros, respondiendo a variaciones en el volumen de producción, lo que resulta en un producto final fino, seguro y competitivo.
| Etapa de Refinación | Parámetros Clave | Valores Recomendados |
|---|---|---|
| Desgomado | Temperatura / Tiempo / P residual | 70-80 °C / 30 min / < 10 mg/kg |
| Desacidificación | Temperatura / Dosis NaOH / Tiempo | 80-95 °C / Ajuste para FFA<0.2% / 20-40 min |
| Decoloración | Temp / Adsorbente / Presión filtración | 90-110 °C / 1-3% bentonita / 0.08-0.12 MPa |
| Desodorización | Temp / Vacío / Tiempo | 210-250 °C / 2-5 kPa / 1-3 horas |
Nota: Estos parámetros deben ser ajustados en función de la capacidad productiva y características específicas de la materia prima. La integración de sensores y control automático curva estos valores para responder a condiciones variables, optimizando producto y eficiencia.
La implementación de sistemas automatizados de refinación de aceite de cacahuate no solo mejora la pureza del producto, sino que también aumenta la productividad y reduce tiempos y desperdicios, aportando así ventajas estratégicas en el exigente mercado global.