En el sector de la industria oleaginosa, especialmente para exportaciones, el control del proceso de refinado no solo determina la calidad del producto final, sino también su aceptación en mercados exigentes como la Unión Europea, Japón o Estados Unidos. Según estudios recientes de la FAO, más del 70% de los lotes rechazados por importadores europeos se deben a fallas en el control térmico durante la etapa de desodorización —un claro indicativo de que la precisión técnica es clave para la competitividad global.
La filtración mecánica con ayuda de agentes auxiliares como el carbón activado o la bentonita reduce hasta un 95% de las impurezas sólidas y coloidales antes del refinado. Esto mejora significativamente la eficiencia del sistema de tratamiento y previene la acumulación de residuos en equipos de alta temperatura. En plantas medianas (capacidad entre 5–15 toneladas/día), este paso puede reducir los tiempos de procesamiento en un 20%, según datos de operaciones en Argentina y Brasil.
Cada fase del refinado —desgomado, desacidificación, decoloración y desodorización— requiere parámetros específicos. Por ejemplo, mantener la temperatura de desodorización por debajo de 200 °C durante 45 minutos (en lugar de 220 °C por 60 minutos) puede aumentar la retención de ácidos grasos omega-6 y vitamina E en un 18% sin comprometer la seguridad microbiológica, como muestra un estudio publicado en la revista Food Chemistry (2023).
Para pequeñas plantas artesanales (< 2 t/día), recomendar un sistema de control automático basado en sensores de presión y temperatura permite evitar sobrecalentamiento accidental, lo cual reduce pérdidas por oxidación en hasta un 12%. En grandes fábricas (> 50 t/día), integrar estos controles con software SCADA mejora la trazabilidad y cumple con normativas ISO 22000 y HACCP exigidas por compradores internacionales.
No necesitas invertir millones para mejorar tu calidad. Con ajustes simples en el tiempo de contacto en la etapa de decoloración (de 30 a 45 min) y uso de coadyuvantes naturales como el alúmina activada, puedes elevar tu índice de acidez libre por debajo de 0.5% —una meta crítica para cumplir con la normativa de la UE (Reglamento (UE) No 1169/2011).
Empresas como la argentina OleoTech han reportado mejoras del 25% en la tasa de conformidad con certificaciones internacionales tras implementar protocolos de refinado adaptativos. El secreto no está en la maquinaria, sino en la gestión precisa de variables críticas.
Descarga nuestra guía técnica actualizada sobre cómo aplicar estas estrategias en tu planta, incluso si tienes capacidad limitada. Incluye checklist de verificación, tabla de parámetros recomendados y casos reales de éxito en América Latina.
👉 Descargar Guía Gratuita de Refinado Inteligente